Rentabilidad bruta y rentabilidad real: lo que conviene mirar antes de invertir

Cuando analizamos una inversión inmobiliaria, es normal empezar por la rentabilidad. Al fin y al cabo, necesitamos saber qué rendimiento puede ofrecernos el dinero invertido.

El problema aparece cuando nos quedamos únicamente con ese porcentaje.

Un inmueble con una rentabilidad bruta del 8 % puede parecer más interesante que otro con un 6 %. Pero ¿qué ocurre si necesita una reforma, lleva meses vacío o todavía no tiene inquilino? Ese 8 % puede resultar muy atractivo sobre el papel y bastante diferente en la práctica.

Por eso, antes de comparar cifras, conviene entender de dónde salen y qué hay detrás de ellas.

La rentabilidad bruta es útil, pero no lo cuenta todo

La rentabilidad bruta se calcula dividiendo los ingresos anuales del alquiler entre el precio de compra del inmueble.

Por ejemplo, si una vivienda cuesta 200.000 € y genera 14.000 € al año, su rentabilidad bruta es del 7 %.

Este dato sirve para hacer una primera criba y comparar varias oportunidades. En Inviertis también lo utilizamos porque permite obtener una visión rápida del activo. Sin embargo, una inversión no se sostiene únicamente con una buena cifra de entrada.

Para saber si una operación realmente encaja, hay que hacer algunas preguntas más.

¿Cuánto cuesta mantener ese inmueble?

El alquiler mensual no llega íntegro al propietario. Existen gastos de comunidad, seguros, impuestos, mantenimiento, gestión y posibles reparaciones que pueden reducir el rendimiento final.

También importa el estado de la vivienda. Si hay que reformarla antes de alquilarla, no solo aumenta la inversión inicial: también se retrasa el momento en el que empieza a generar ingresos.

Aquí es donde dos propiedades con la misma rentabilidad bruta pueden terminar ofreciendo resultados muy distintos.

Un mes sin inquilino también cuenta

Imaginemos un inmueble alquilado por 1.000 € al mes. Con una ocupación completa generaría 12.000 € al año. Pero si permanece vacío durante dos meses, los ingresos bajan a 10.000 €, mientras que buena parte de los gastos continúan.

Por eso, no basta con preguntarse por cuánto puede alquilarse una vivienda. También debemos analizar si existe demanda en la zona y qué posibilidades tiene de mantener una ocupación estable.

Una rentabilidad alta pierde parte de su atractivo si depende de condiciones difíciles de sostener.

 

Rentabilidad estimada y rentabilidad en curso

No es lo mismo comprar un inmueble que podría alquilarse por una determinada cantidad que adquirir uno que ya tiene un contrato vigente y está generando ingresos.

En un inmueble alquilado podemos revisar la renta actual, la duración del contrato, el historial de pagos y las condiciones existentes. No desaparecen los riesgos —ninguna inversión está libre de ellos—, pero la decisión se basa en una situación real y no solo en una proyección.

Esa es una de las ventajas de invertir en propiedades ya alquiladas: se reducen los tiempos iniciales y es posible conocer desde el principio cómo está funcionando el activo.

Entonces, ¿qué rentabilidad deberíamos buscar?

No existe un porcentaje perfecto para todos los inversores. Dependerá del capital disponible, los objetivos, el plazo y el nivel de riesgo que cada persona esté dispuesta a asumir.

Más que perseguir el número más alto, lo importante es entender cómo se genera, qué gastos lo acompañan y si puede mantenerse en el tiempo.

Porque una buena inversión no es simplemente la que promete una mayor rentabilidad. Es aquella en la que sabes qué estás comprando, cuánto está generando y qué puedes esperar de ella.

En Inviertis seleccionamos inmuebles ya alquilados y facilitamos la información necesaria para analizar cada oportunidad con criterio. Porque invertir desde el primer día también significa tomar decisiones con los datos sobre la mesa.

¿Buscas invertir en pisos por habitaciones? Entra en Inviertispro.com o escríbenos para que un asesor encuentre tu mejor opción de inversión.

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *